Cocina de Contxa
De sus pacientes manos surgió una casa en tres alturas, de esquistos de pizarra y madera, integrada naturalmente en la esencia del pueblo y alegrada por flores y plantas.
Cruzado el portón de la entrada, donde es posible esperar el hechizo pues hay farolillo, se plantean dos opciones: degustar plácidamente los manjares que salen de una coqueta cocina o subir al encuentro de una de las suites con vistas al cielo.
Si nos quedamos, nos exponemos a los siguientes deleites: sabrosos platos credos por Contxita y servidos por Michel con productos biológicos crecidos en su huerto (en temporada).
U de fusión !!



